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"Segob compró Learjet pese a reporte de falla de fabricación
El Financiero en línea
México, 12 de noviembre.- El Learjet 45 de la Segob que se desplomó en Lomas de Chapultepec fue comprado un año después de que se habían reportado graves "fallas estructurales" en por lo menos 222 aeronaves de ese tipo en el mundo.
En 2003, la FAA (Federal Aviation Administration) emitió una alerta porque había fallas de fabricación de estas aeronaves, particularmente en el ensamble del estabilizador horizontal en la parte trasera, por lo cual se ordenó remplazar el mecanismo en estos aparatos ya en el mercado.
A pesar de esa alerta, el Learjet 45 llegó a manos del Cisen y de la Segob en 2004, cuando sus titulares eran Eduardo Medina Mora y Santiago Creel."
"Revela el embajador de Estados Unidos en México, Antonio O. Garza, que hasta el momento expertos de su país no han encontrado indicios de sabotaje en el incidente en el que falleció Juan Camilo Mouriño":
"Aún no pasa el novenario y ya tenemos un corrido del hecho. Lo interpreta Sinaloa 21; lo titularon “¿Atentado o accidente?”, y dice así: “Y murieron al instante / porque se estrelló el avión / a otro perro con el hueso, / eso no lo creo yo”.
A eso súmele la encuesta de María de las Heras, en la que se pone de manifiesto nuestro sospechosismo: 56% de sus encuestados no cree la hipótesis del accidente. Y Manuel Espino diciendo que nadie en el PAN declaró la guerra en contra Mouriño. Que el gobierno federal tiene la guerra… contra el narco.":
Excelente recomendación de otro "Anónimo" sobre el percance aéreo del martes:
Carlos Montemayor
¿Atentado?
Por fortuna, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez Kuenzler, no está al frente de ninguna oficina de comunicación social, porque su desempeño para el país sería más peligroso ahí que en las dos secretarías que ha ocupado. Su gran insistencia en que los ciudadanos mexicanos le creamos que la tragedia aérea ocurrida el pasado martes 4 de noviembre fue sólo un accidente despierta más sospechas que certidumbre. No es conveniente para el país y para el gabinete al que pertenece que esa versión oficial se presente con tanta insistencia e intolerancia. No es momento, no es prudente dirigirse así al país en un asunto de tal trascendencia.
Nome propongo defender ni rechazar la posibilidad de que latragedia del día 4 de noviembre pudiera considerarse un atentado. Sólo me propongo explicar que, a diferencia de la postura enfática de Luis Téllez, muchas acciones del gobierno federal indican que el gobierno parte de la hipótesis del atentado.
Primero, no fue la PGR ni la PFP ni la policía judicial del Estado quien ocupó las instalaciones del aeropuerto de San Luis Potosí al momento de conocerse la caída del Jet XC-VMC, sino el Ejército Mexicano. ¿Por qué una medida como ésta? Es lógico que con esta acción militar se buscaba conocer el movimiento de personal que pudiera haber tenido acceso a la aeronave durante el tiempo que estuvo en tierra. Es decir, la hipótesis de esta acción militar no parte de un accidente inesperado.
Segundo, el discurso del presidente Felipe Calderón leído en el hangar presidencial no hizo referencia a ningún accidente, lo cual hubiese allanado el camino al discurso oficial de Luis Téllez. Esa omisión en una persona como él, tan dado a apresurarse en sus conclusiones, sugiere que la información que se le entregó antes o durante su vuelo a la ciudad de México también contenía una opción más que la del solo accidente.
Tercero, Lorenzo Chim, corresponsal de La Jornada, informó que “a las 20:30 horas, llegaron efectivos militares vestidos de civil fuertemente armados” a la casa de Carlos Mouriño Terrazo, y que entre ellos había “elementos del Estado Mayor Presidencial”. La mansión de Juan Camilo, del barrio de San Román, y su rancho Villa Geli, en la zona suburbana de Imí, se encontraban vacíos, pero también contaban con vigilancia. Esto sugiere que el Ejército trató de anticiparse a algún posible “percance” que pudiera sufrir el hermano del secretario de Gobernación. Es decir, partían de una hipótesis diferente a la de sólo un lamentable accidente.
Cuarto, el Learjet 45 se encontraba en perfectas condiciones, según informó el 6 de noviembre Fabiola Martínez en La Jornada, pues “fue sometido recientemente a un mantenimiento integral en Estados Unidos para asegurar su correcta operación (…) La rigurosa revisión de la aeronave se inició a finales de julio de este año y fue entregado hasta los primeros días de octubre pasado (…) existen evidencias acerca de los cuidados extremos a que era sometido el Learjet como asunto de seguridad nacional, debido a que estaba asignado al responsable de la política interna del país.” En estas condiciones, hablar de “fallas mecánicas” es aventurado y requiere de un tratamiento más abierto y prudente por parte del secretario Luis Téllez.
Quinto, y vinculado con el punto anterior, el asunto debe centrarse, pues, en el tipo de accidente. Por ejemplo, una aeronave como ésta es capaz de volar con una sola turbina; no es un aparato que pueda desplomarse fácilmente, sobre todo si había sido sometido a un mantenimiento minucioso. La ruta de vuelo era la correcta y la velocidad de su acercamiento al aeropuerto para tomar la pista indicada por la torre de control también era correcta. En estas condiciones, ¿qué tipo de falla mecánica podría sugerirse como explicación plausible? O mejor, ¿qué inusitada falla mecánica podría explicarnos lo ocurrido?
El punto sexto se conecta con el anterior: ¿para aclarar una falla técnica, por muy compleja que sea, no es natural que el ciudadano mexicano considere excesivo el asesoramiento de expertos extranjeros? Tal asesoría sugiere que el gobierno federal parte de la idea de que el “accidente” puede ser más complejo de lo que afirma el secretario Téllez.
Séptimo, es riesgoso, por incompleto y sesgado, que el secretario Téllez proponga como demostración de que se trató de un accidente una hipótesis insuficiente: creer que el único tipo de sabotaje posible es el de una bomba que despedace la aeronave. Aquí está el punto más débil de la argumentación del secretario Téllez. Los sabotajes pueden prepararse de diversas maneras: por ejemplo, por un desajuste o desperfecto en los instrumentos de control de la aeronave. En este caso, las hipótesis también pueden ser diversas: desde un sabotaje “mecánico” hasta un sabotaje de tipo electrónico; en este último caso, el sabotaje pudo haberse consumado tecnológicamente desde un teléfono celular.
Es natural que, a diferencia del secretario Téllez, las autoridades del gobierno federal manejen otras hipótesis y requieran de expertos extranjeros. Un sabotaje de tipo electrónico requiere, evidentemente, para su aclaración y confirmación de la asesoría de expertos extranjeros como los que visitan nuestro país en estos momentos.
Y como decía, todo es derivado de tomar en cuenta los hechos, de antes, durante y después del siniestro donde murió MOuriño y una docena más de personas; no se necesita tener información filtrada para deducir o formarse una opinión; y nadie está asegurando nada: todos estamos esperando los resultados del peritaje por parte de expertos gringos e ingleses.
jueves, noviembre 06, 2008
Las opiniones del siniestro aéreo
Pues no soy el único que duda o que toma en cuenta los hechos y los contrasta con el siniestro del martes donde murió Mouriño y Vasconcelos (y según las cifras, 12 personas más); y lo mejor de todo, es que son profesionales con larga o mediana trayectoria, y no creo que importe mucho si estudiaron comunicación o periodismo, lo importante es que tienen muchos años en el campo del periodismo, pero más importante es que cualquiera que tenga el hábito de leer puede darse cuenta de que los hechos al ser tomados en cuenta (y testimonios) generan o permiten hacer deducciones y así uno saber qué decidir pensar o hacer o no hacer.
HELGUERA (La Jornada): "Sospechosear",
06 nov 008.
Y comenzamos con el maestro Granados Chapa:
"No especular, no investigar.
Nadie puede vedar a nadie formular hipótesis, ni siquiera figuraciones con apenas algún asidero en los hechos, ni que las exprese. Es lícito, sí, apelar a la responsabilidad de quienes poseen voz pública, no para que se abstengan de especular, sino para que sus cavilaciones se sostengan en los hechos. Eso hago aquí ahora.":
"Accidente o atentado. La muerte de cualquier secretario de Estado en un accidente aéreo genera de inmediato sospechas. Lo mismo sucedió cuando, en el sexenio pasado, el secretario de Seguridad, Ramón Martín Huerta, murió al chocar el helicóptero en el que viajaba contra la punta de una montaña en medio de las nubes. En el accidente de avión que ocurrió ayer en la ciudad de México, con Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos abordo, no hay elementos que puedan confirmar por ahora que haya sido un atentado, pero tampoco hay elementos para descartarlo":
Vuelvo de nuevo a la sospecha, ni modo. El hecho de que Luis Téllez, secretario de Comunicaciones y Transportes, haya dicho que fue un accidente de inmediato. ¿No fue demasiado pronto? La razón: que por el reporte de aeronáutica civil el avión estaba intacto.":
"¿Ramón Martín HUerta II?. Nadie pudo anoche desvanecer el tufo de atentado. Ni siquiera el explicablemente dolorido Felipe Calderón, que alentó claves de maquinaciones oscuras al dar un breve mensaje mediático en el que no asumió el presunto accidente aéreo como un lamentable suceso que por no tener implicaciones ni significados ocultos o de reto al poder habría de agotarse en sí mismo, en el natural cumplimiento de rituales íntimos y de exaltaciones públicas, sino que lo convirtió en motivo de acicate, causa de endurecimiento verbal y anuncio de decisiones por tomar":
Más Juan Camilo Mouriño que José Luis Santiago Vasconcelos, ambos venían capoteando el vendaval de la insidia: el primero la calumnia de “corrupto”, y el segundo la de “protector de narcotraficantes”:
"En el sexenio pasado, Ramón Martín Huerta, secretario de Seguridad Pública federal, falleció a causa de un accidente en helicóptero. Hasta el momento no ha habido una explicación convincente. El asunto quedó entre la espesura de la niebla, como única culpable de la tragedia. Ahora, cuál será la explicación del siniestro que produjo la muerte de Mouriño. Los dos casos tienen ciertas similitudes: ambos estaban en una parte importante de la lucha contra las drogas y ambos eran hombres muy cercanos a la figura presidencial.":
"Primero Martín Huerta, ahora Mouriño. El 21 de septiembre de 2005 se desplomó un helicóptero en que viajaba el secretario de Seguridad Pública del gobierno foxista, Ramón Martín Huerta. No sobrevivió al accidente, tampoco sus ocho acompañantes. El accidente levantó sospechas, ya entonces el narcotráfico controlaba calles y ciudades de la República, aunque el gobierno lo atribuyó a “malas condiciones climatológicas”.
“Pobre México, pobres de todos nosotros”, exclamó José Francisco Ruiz Massieu cuando se enteró del asesinato de Luis Donaldo Colosio en Lomas Taurinas.El recuerdo de ese momento trágico viene a colación porque desde ahí nos ha perseguido la desgracia. Y no nos suelta.":
"En busca del accidente perdido. Los narcotraficantes son capaces no sólo de matar polícias, sino de tirar aviones. Tanto especula el que señala atentado como el que se aferra a que fue un accidente.
Sí, sin datos puntuales y producto de una profunda investigación, no es posible aventurar conclusiones. Sin embargo, el propio Téllez —además de otros secretarios de Estado— parece que “ruegan a Dios” por confirmar un accidente, antes que dejar que las pesquisas den respuestas que den los especialistas forenses en accidentes de aviación.":
La trágica muerte de José Luis Santiago Vasconcelos, junto a Juan Camilo Mouriño, va a desencadenar toda clase de especulaciones. Es inevitable. El titular de la SIEDO en tiempos de Fox, funcionario de la SSP, era un hombre amenazado. Apenas en enero pasado fueron detenidos sicarios del crimen organizado contratados para matarlo":
Si bien ninguna hipótesis puede descartarse, fue el propio Presidente quien ordenó que se investigue a fondo qué pasó y abrió el abanico de causas más allá del accidente. Y así empiezan a surgir datos, hechos, evidencias de que la trágica muerte de Mouriño estuvo rodeada de graves fallas en los protocolos de seguridad obligatorios para los funcionarios de ese nivel y de los que es responsable el Estado Mayor Presidencial.
El primer protocolo que no se cumplió, a decir de expertos militares, fue el nulo resguardo que existió en el aeropuerto de San Luis Potosí, durante la llegada y el abordaje de regreso del secretario de Gobernación...
La segunda falla grave de seguridad fue permitir que dos funcionarios del nivel del secretario de Gobernación y el ex fiscal antidrogas, José Luis Santiago Vasconcelos, viajaran juntos, en un mismo avión. Máxime cuando sobre el ex titular de la SIEDO pesaban conocidas amenazas de muerte del narcotráfico e incluso hubo intentos de atentados del cártel del Golfo y otros grupos del narco en al menos tres ocasiones, la más reciente el 17 de enero de este año. ¿No sabían los militares del EMP que custodiaban a Juan Camilo que eso es uno de los protocolos básicos en su labor?
Por otra parte, el fallecimiento de los funcionarios referidos ocurre en circunstancias singulares: tras el severo descalabro político que experimentó Mouriño a raíz de la revelación de sus contratos con Pemex –firmados en tiempos en que el funcionario difunto se desempeñaba como presidente de la Comisión de Energía en San Lázaro y luego como subsecretario de Energía–, proliferaban los rumores en torno a un inminente relevo en el Palacio de Covián; adicionalmente, de unos días a la fecha se han realizado importantes depuraciones en las cúpulas de la Policía Federal Preventiva y de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), dependencia esta última que fue encabezada, durante el sexenio anterior, por Santiago Vasconcelos.":
Finalmente, un foro de testimonios de personas que estuvieron por alguna razón en el lugar del siniestro. Es interesante porque algunos dicen que vieron que caía una bola de fuego, o que ya venía con llamas, o que desde Lomas Verdes iba con mucho humo o que desde que despegó en San LUis Potosi le iba algo colgando; o que un piloto aviador dice que sí pudo ser la turbulencia generada por un avion que iba adelante de la avioneta; o MUY IMPORTANTE, ALGUIEN dice que en la esquina donde cayó la aeronave, hay una cámara de un BBV Bancomer (así que esperemos que nos digan qué hay en esas imágenes, como pasaron con el cuate que le explotó su artefacto explosivo dirigido a un funcionario de la SSPDF), y muchos más dicen que dudan que sean tan pocos muertos...